Globos, automóviles y multitudes: el gran espectáculo organizado por Leopoldo Romeo (1905)
Crónica a partir de la prensa española Madrid miraba al cielo. En octubre de 1905, la ciudad vivió uno de los espectáculos más sorprendentes de su tiempo: un concurso que unía dos símbolos de modernidad, los globos aerostáticos y los automóviles. Detrás de la iniciativa estaba Leopoldo Romeo , director de La Correspondencia de España , que impulsó un evento pensado no solo como competición, sino como gran acontecimiento público. La ocasión coincidía con la visita a Madrid del presidente de la República francesa, Émile Loubet . Desde primera hora, los preparativos comenzaron en el Parque Aerostático. Lonas en el suelo, sacos de arena, barquillas listas y grandes tubos de gas marcaban el inicio de una jornada extraordinaria. Poco a poco, los globos comenzaron a inflarse, elevándose lentamente hasta dominar el paisaje. La expectación era enorme. El momento clave l...